sábado, 18 de noviembre de 2017

6 curadores en la Argentina seleccionan 18 artistas argentinos para ARTEINFORMADO

Los curadores son: Ana Martinez Quijano, Federico Baeza, Florencia Da Valle, Graciela Tejero Coni, Massimo Scaringella y Paula Potenzoni. 
Los artistas seleccionados son: Andrés Paredes, Alita Olivari, Gastón Herrera, Laura Códega, Claudia del Río, Sebastian Mercado, Mercedes Lozano, Gonzalo Duport, Christian Riffel, Valeria Salum, Cecilia Herrero-Laffin, Vera Grión, Estanislao Florido, Augusto Zanela, Pablo Insurralde, Fernando García Curten, Agustín Iriart y Jorge Roiger. 
ARTEINFORMADO
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Trulalala (Claudia Del Río y Carlos Herrera). ¿Cuánto pesa el amor? Cristal soplado, tallado y pintado a mano con oro, 2011. Cortesía Galería Nora Fisch | 6 curadores en la Argentina seleccionan 18 artistas argentinos para ARTEINFORMADO
Trulalala (Claudia Del Río y Carlos Herrera). ¿Cuánto pesa el amor? Cristal soplado, tallado y pintado a mano con oro, 2011. Cortesía Galería Nora Fisch
Desde el convencimiento del decisivo papel que los curadores ejercen en estos momentos en el proceso de validación del arte actual, comenzamos una nueva serie de publicaciones en las que hemos invitado a distintos curadores de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Perú, Cuba, Portugal y Venezuela, a seleccionar a tres artistas.
La primera selección, con 18 artistas argentinos, corre a cargo de seis curadores nativos y/o residentes en Argentina, tres mujeres y tres hombres: la periodista, crítica de arte, investigadora y curadora independiente Ana Martínez Quijano; el investigador y curador especializado en arte contemporáneo Federico Baeza; la curadora, docente, fotógrafa y diseñadora Florencia Da Valle; la directora del Museo de la Mujer - ArgentinaGraciela Tejero Coni; el curador independiente de arte contemporáneo y organizador de eventos culturales Massimo Scaringella, y la coordinadora de exposiciones del Museo Lucy Mattos (Buenos Aires), Paula Potenzoni.
De algunos de sus dieciocho artistas argentinos seleccionados se pueden encontrar sus creaciones en la GALERÍA DE OBRA de ARTEINFORMADO, que ya suma más 9.600 obras, reflejando las múltiples y variadas miradas del arte que se produce y expone en toda Iberoamérica. 






Arte contemporáneo Arte iberoamericano
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viernes, 17 de noviembre de 2017

CÉSAR PATENOSTO EN EL MNBA- COMENTARIO POR CRISTINA ROSSI

Naranja, magenta y azul

Naranja, magenta y azul corresponde al período en el cual César Paternosto comenzó a pintar las caras laterales del cuadro generando una continuidad que extendía la composición total hacia los cinco centímetros de profundidad que le asignó al bastidor. No obstante, la pintura de ese borde es invisible desde el frente de la obra. Esa prolongación hacia los laterales –que obligaba al espectador a desplazarse para completar la lectura del cuadro– fue el puntapié inicial para sus trabajos de la serie conocida como “visión oblicua”.
A comienzos de la década del sesenta Paternosto había formado parte de la vanguardia informalista surgida en la ciudad de La Plata, al integrar el Grupo Sí (1). Sin embargo, esa etapa de experimentación con el gesto y la materia fue breve, ya que en los bocetos fueron apareciendo algunas formas geométricas que aún conservaban la impronta de su factura. En 1964 junto a Alejandro Puente realizó una exposición de estas pinturas a las que Aldo Pellegrini dio el nombre de “geometría sensible”, dado que se trataba de producciones que preservaban tanto la huella del sujeto como las calidades de la materia y el desflecamiento de los contornos, a diferencia de la objetividad que pretendían las formas netas y los colores planos que habían pintado los artistas concretos (2).
El repertorio geométrico de Paternosto fue introduciendo formas ondulantes y redondeando los vértices, como en el caso de la témpera Cuadrado ultramar (inv. 562) que posee el MNBA. Estas obras comenzaron a incorporar bastidores anchos que expresaron su voluntad de subrayar el carácter físico del cuadro, pintando no solo la cara frontal sino también los laterales (shaped canvas). Al transformar los bordes en un elemento activo, este tipo de propuestas acentuó el carácter de objeto, desdibujando la frontera entre la noción de pintura y de escultura propiamente dicha. En este sentido, al prologar la exposición conjunta realizada con Puente en 1966 –donde Naranja, magenta y azul fue presentada por primera vez– Romero Brest señaló que tal vez “sin conciencia” estos artistas habían creado un nuevo género de pieza artística, “que parece cuadro y no es cuadro, que parece objeto y no es objeto”, a los que llamó “portables mural” (3). En este período Paternosto presentó Rhyma Dipt III en la tercera Bienal Americana de Arte realizada en Córdoba en 1966, obra con la cual ganó el primer premio y desde 1967 se estableció en Nueva York.
A fines de la década del sesenta redobló su apuesta al trabajar sólo sobre los laterales, dejando en blanco la pantalla sobre la cual el arte occidental había desarrollado la historia de la representación pictórica. La estrategia radicalizó el desplazamiento de la atención hacia los laterales y obligó al observador a modificar el marco de referencia habitual. Durante su estancia neoyorquina, estas propuestas fueron presentadas bajo el título The Oblique Vision en la exposición realizada en 1970 en Sachs Gallery y, al año siguiente, se exhibieron en la galería porteña de Carmen Waugh. Luego obtuvo la beca de la Guggenheim Foundation en 1972 para continuar sus desarrollos en pintura.
A partir de un viaje realizado a Bolivia, Perú y al norte argentino en 1977, Paternosto se interesó por la escultura monumental inca. Allí documentó los sitios arqueológicos y admiró la síntesis geométrica del arte textil, sometido a la reducción formal del signo escalonado, el rombo o la pirámide debido a las exigencias de la urdimbre y la trama del telar. Sus pinturas de los años ochenta recuperaron esa geometría simbólica del arte prehispánico, a través de la monocromía de la arquitectura inca y del empleo de una trama reticular (4). Hacia el fin de la década esta línea de trabajos plásticos se completó con la publicación de Piedra abstracta. La escultura inca: una visión contemporánea (5) y, más tarde, con su curaduría de la muestra internacional Abstracción: el paradigma amerindio, presentada en 2001 en el Palais des Beaux-Arts, Bruselas, y en el Instituto Valenciano de Arte Moderno, España (6).
Desde el año 2002, el desplazamiento del color hacia los laterales –anticipado a mediados de los sesenta en obras como Naranja, magenta y azul que condujeron a las pinturas de visión oblicua– desembocó en los trabajos con bandas adheridas al perímetro que reaparecen en los costados de la tela. De esta última serie el MNBA posee la pintura Marginalidad y desplazamientos (inv. 11099).
Según ha señalado Paternosto, el término “oblicua” alude tanto a la acción del espectador que corre el punto de observación para ubicar el área pintada, como a la situación de descentramiento de la superficie frontal, aspecto que también puede comprenderse como una pérdida de la valorización del frente del cuadro, donde convencionalmente se situó el meollo de la pintura. En este sentido, se trata de un desafío que cuestiona el hábito de la frontalidad en la lectura tradicional y procura inaugurar un modo de observación integral de estos objetos, al subrayar la relación dialéctica frente-lados, cuya importancia raramente había sido reconocida.Cristina Rossi

Notas al pie

1— En el Grupo Sí participaron César Ambrosini, César Blanco, Nelson Blanco, Horacio Elena, Omar Gancedo, Saúl Larralde, Carlos Pacheco, Eduardo Painceira, Alejandro Puente, Horacio Ramírez, Roberto Rivas, Carlos Sánchez Vacca, Dalmiro Sirabo, Antonio Sitro, Hugo Soubielle, Mario Stafforini y Antonio Trotta. 
2— Véase: Nueva geometría, cat. exp. Buenos Aires, Galería Lirolay, 1964. 
3— Véase: César Paternosto-Alejandro Puente, cat. exp. Buenos Aires, Galería Bonino, 1966. 
4— De estas series de trabajos el MNBA posee el acrílico Tastil II (inv. 8470) y el óleo Apu II (inv. 9204). 
5— Publicado en 1989 por el Fondo de Cultura Económica de Buenos Aires, también fue traducido al inglés como The Stone and the Thread: Andean Roots of Abstract Art (University of Texas Press, 1996). 
6— Un primer trabajo se presentó bajo el título North and South Connected: An Abstraction of the Americas, cat. exp. New York, Cecilia de Torres Ltd., 1998.

Bibliografía

1981. FEVRE, Fermin, Paternosto. Pintores argentinos del siglo XX. Buenos Aires, CEAL, n. 52, reprod. color p. 5. 
2007. PATERNOSTO, Cesar, Paternosto. Madrid, Tf Editores.www.bellasartes.gob.com.ar

15 exposiciones en España: doble inauguración del argentino César Paternosto

Abre sus puertas en el Museo Thyssen una exposición de Paternosto en la que el argentino hace las veces de artista y curador. Al mismo tiempo, la galería Guillermo de Osma inaugura una muestra de su obra que complementa a la de la pinacoteca madrileña. 
El CA2M continúa con su ciclo de estudio de la performance inaugurando un proyecto que aborda, por primera en todo el mundo, el uso del baile afrolatino 'vogue' en la práctica contemporánea. 
Obras de César Paternosto. Cortesía de Guillermo de Osma | 15 exposiciones en España: doble inauguración del argentino César Paternosto
Obras de César Paternosto. Cortesía de Guillermo de Osma
Hace trece años, en 2004, el Museo Esteban Vicente inauguraba la primera muestra individual en España del artista argentino César Paternosto (La Plata, 1931), vinculado a la abstracción geométrica latinoamericana. Más de cuarenta obras, entre pinturas y dibujos, componían la exposición, que estaba concebida a modo de poema. Ahora, casi tres lustros después, el Museo Thyssen-Bornemisza inaugura la segunda gran exposición del artista en España, que se complementa con otra muestra de Paternosto en la galería madrileña Guillermo de Osma
Entre ambas producciones hay un curioso nexo: la exposición celebrada en Segovia fue curada por Tomás Llorens, por entonces conservador jefe del Museo Thyssen-Bornemisza (dimitió en 2005 tras quince años en el cargo). La que ahora se inaugura en Madrid cuenta también con un curador de excepción, el propio Paternosto. El argentino ha seleccionado las obras de la colección Thyssen con las que sus propias piezas establecen un diálogo. Entre los autores escogidos hay únicamente grandes nombres: Pablo Picasso (Málaga, 1881 – Mougins, Costa Azul, 1973), Juan Gris (Madrid, 1887 – Boulogne-Billancourt, 1927), Piet Mondrian (Amersfoort, Utrecht, 1872 – Nueva York, 1944) y Joaquín Torres-García (Montevideo, 1874 – 1949). 
En cuanto a la muestra que complementa a la producción del Thyssen, es la tercera exposición que César Paternosto presenta en Guillermo de Osma (las anteriores tuvieron lugar en 2006 y 2010). Con motivo de la doble inauguración del argentino, el espacio madrileño editará un catálogo con las obras expuestas y textos de Lorea Rubio. 
El Thyssen también presenta un programa de actividades paralelas. Destaca una charla entre el artista y el director del museo, Guillermo Solana, el 24 de enero de 2018. 
Hay, además, otra muestra que comparte protagonismo con nuestra exposición destacada del mes. Es ''Elements of vogue. Un caso de estudio de performance radical'', que abre sus puertas en el CA2M y sigue la línea de estudio performático que ha establecido el centro madrileño para esta temporada. Tal y como nos explicó Manuel Segade, director del CA2M y curador de la muestra junto a Sabel Gavaldon, ''(es) una temporada de investigación sobre la performance y los espacios de exposición que comenzó en el CA2M con Una exposición coreografiada, en septiembre (y a la que siguió una retrospectiva de Itziar Okariz [San Sebastián, 1965]).'' 
Abstracción geométrica Arte latinoamericano Performance Prácticas contemporáneas
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