LACAN UNA ÉTICA DEL HABLA POR MICHEL DE CERTE
Lacan: una ética del habla Michel De Certeau El habla ‑a sus analizantes, a los miembros de su Escuela, al público del Seminario, un poco en todas partes‑. Es, dice él, su oficio de analista. Hace del hablar una manera de sustraerse. Ése es el acto de su teoría, el gesto que la construye. Es también la paradoja de una vida. Él atrae porque se retira. Las salidas marcan el ritmo de su carrera: en 1953, abandona la Sociedad de París; en 1963, la Asociación Psicoanalítica Internacional; en 1980, la Escuela Freudiana de París, creada dieciséis años antes por el "acto" que la instituía en el nombre de una soledad: "Yo fundo ‑así tan solo como yo he estado siempre en mi relación con la causa psicoanalítica..." (Acta de Fundación, 21-VI-1964). También sus estrategias nacen de un desapego que dirige frecuentemente a los compañeros más próximos (era ya una característica de Freud, que prefería lo distante, como si una separación crease el espacio analítico). En la ley...